LEGUMINOSAS
Qué son las leguminosas
Principales plagas de las leguminosas
Sitonia lineatus
La sitona es una especie de escarabajo que afecta principalmente a leguminosas de grano (habas, lentejas, judías, guisantes,…). Tras reproducirse, la puesta se realiza en el suelo y desde ahí las larvas pequeñas se alimentan de las raíces
Para detectar su presencia debemos fijarnos en el borde de las hojas ya que se dedican a roerlo de forma muy regular. Estos daños se traducen en un retraso del crecimiento. Las larvas, por el contrario, no causan daños importantes en las raíces.
Trips de las leguminosa
En las plantas que están afectadas por este insecto pueden observarse marcas plateadas o amarronadas. Los trips adultos son negros y las ninfas, por el contrario son de color amarillo pálido. Esta especie es muy dañina sobretodo en veranos cálidos y secos.
Control: Vigilancia y trampas cromáticas.
¿Cómo puedo identificarlos?
Los trips son tan pequeños que a veces cuesta pillarlos “con las manos en la masa”. Sin embargo, su actividad deja un rastro de pistas que podemos utilizar para concluír que el problema que tiene nuestro cultivo se debe a estos molestos artrópodos.
Lo primero que se suele percibir es el daño celular que producen. Los trips poseen un aparato bucal raedor con el que raspan las superficies tiernas de nuestros cultivos, lo cual provoca heridas visibles sobre principalmente en flores, frutos y hojas. Estas lesiones presentan decoloraciones de color amarillento o blanquecino, y llegan incluso a deformar a las partes dañadas del vegetal de forma conspicua.
Otra prueba incriminatoria de la presencia de trips es la aparición de unas manchitas negras diminutas, constituidas por las excreciones de las larvas de estos insectos. También se aconseja echar un vistazo al envés de las hojas, porque ahí es donde vamos a detectar a las pequeñas larvas, que en ocasiones son casi transparentes.
¿Qué puedo hacer para combatirlos?
Una vez que hemos identificado la presencia de trips en nuestro cultivo, no debemos entrar en pánico. Lo primero que debemos estimar es la densidad de insectos que habitan en nuestro campo o invernadero. Para ello, podemos recurrir a trampas adhesivas de color azul, que es un color que los atrae fuertemente.
Así mismo debemos tener en cuenta que muchas veces este tipo de plagas se ven agravadas por la presencia de otro tipo de problemas previos, tales como unos parámetros incorrectos de cultivo (humedad, temperatura, luz..), falta de nutrientes, exceso de nutrientes, o la presencia de otras plagas. Hay algunas precauciones que podemos tomar para evitar la aparición de los trips, como por ejemplo la eliminación de malas hierbas adyacentes a nuestros cultivos que podrían ser potenciales hospedadores para ellos.
Gorgojos, plaga de las leguminosas
Se conoce por el nombre de «gorgojos» a pequeños coleópteros (escarabajos) de color negro con la cabeza prolongada formando un pico.Los expertos del sector aseguran que el gorgojo es una de las plagas de las leguminosas como es el caso de la lenteja. Puede ocasionar grandes pérdidas tanto en la fase de cultivo como en la fase de almacenamiento.
En primavera los gorgojos vuelan hacia las plantas y realizan la puesta en las vainas. En estado adulto excavan galerías en las vainas por donde saldrán al exterior. Este ciclo causa numerosas pérdidas en la producción de lentejas.
Control:
- Mallas
- Eliminar los granos atacados
- Rotación de cultivos
Los áfidos, comúnmente llamados pulgones, forman un grupo único y muy grande de insectos: la superfamilia Aphidoidea, perteneciente al orden Hemíptera. Los pulgones a continuación, pertenecen todos a la familia Aphididae, la cual contiene muchas especies que causan daños en los cultivos. Los pulgones más importantes que se producen en los invernaderos son:
- Myzus persicae subsp. persicae (pulgón myzus) y Myzus persicae subsp. nicotianae (pulgón del tabaco) en varios cultivos vegetales, como pimientos, y ornamentales.
- Aphis gossypii (pulgón del algodón), principalmente en cucurbitáceas, pero también en crisantemos y pimiento.
- Macrosiphum euphorbiae (pulgón de la papa), principalmente en solanáceas, como el pimiento, y diversos cultivos ornamentales.
Alfalfa
- La alfalfa es una excelente planta forrajera que proporciona elevados niveles de proteínas, minerales y vitaminas de calidad. Su valor energético también es muy alto, estando relacionado con el valor nitrogenado del forraje. Además es una fuente de minerales como: calcio, fósforo, potasio, magnesio, azufre, etc. Los elevados niveles de B-carotenos (precursores de la vitamina A) influyen en la reproducción de los bovinos. En Industrias Ralda ofrecemos alfalfa deshidratada y alfalfa henificada en diferentes presentaciones para alimentar todo tipo de ganado.
- En este sentido, cuanto más larga sea la fibra de la alfalfa, la estimulación en el rumen será mayor. De igual manera, estimula la salivación, con lo que aumenta la cantidad de bicarbonato al rumen a través de la saliva, que ayudará a controlar el pH. (Blog: Diferentes métodos de utilización de alfalfa con vacas lecheras)
- Es la mejor fuente de proteína, es excelente para la crianza de terneras, para la producción de leche, para el balance de los animales. Se combina muy bien con el ensilaje de maíz y puede suplir el 90 % de los requerimientos nutricionales de la vaca lechera”, precisó. (Lea: Henolaje de alfalfa y remolacha, alternativa de dieta bovina)
- Cuando se elabora heno de alfalfa, se recoge en pacas y se deja secar en el campo. El proceso se debe hacer con máquinas para conservar la planta, porque de lo contrario se podrían perder hojas si se recoge con excesiva humedad. El heno ofrece los siguientes aportes: 84,3 % de materia seca, 14 % de proteína y 55 % de fibra.“A nosotros nos ha resultado muy bien el método de henolaje, que es una mezcla entre elaborar heno y silo. Se hace un presecado de 2 días teniendo en cuenta darle vuelta y después del presecado se hacen los rollos”, aclaró Roldán.
Trébol para el ganado
- El trébol rojo es una planta leguminosa nativa de Europa, oeste de Asia y noroeste de África cuyo cultivo data de los siglos XVII y XVIII, en tanto que el trébol blanco tuvo su origen en el Mediterráneo y fue implantado en la mayoría de regiones templadas, incluyendo en América.Tanto el uno como el otro han sido empleados en ensayos para comprobar sus aportes en las dietas de los bovinos. Por ejemplo, el Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo, en España, confirmó que el empleo de legumbres como trébol y alfalfa incrementa la producción de leche entre un 6 y un 8 por ciento, y mejoran el contenido de grasa.Este estudio también concluyó que el rojo fue el más efectivo para alcanzar los objetivos trazados, aunque en general el trébol contribuye a reducir el consumo de concentrados cuando se combina con forrajes frescos. (Lea: La importancia de la fibra efectiva en la alimentación del ganado)La especie blanca aumenta la calidad de la leche y economiza el fertilizante nitrogenado. Es una planta de crecimiento rastrero con buena persistencia, requiere mayor cantidad de fósforo que nitrógeno y tolera los suelos ácidos y el pastoreo. Al mezclar con una gramínea, se debe implementar entre el 5 o 10% del total del cultivo en trébol.Por su parte, la especie roja tiene un alto contenido de materia seca y fija hasta 200 kg de nitrógeno por ha/año, por lo cual solo requiere fertilizantes con fósforo, calcio, magnesio y elementos menores.Ambas crecen entre los 2.200 y 3.300 msnm, producen entre 30 y 50 toneladas forraje verde por hectárea/año, y el primer corte se debe efectuar entre los 75 y 85 días, haciendo intervalos de corte de 40-45 días. (Lea: Desmodium, leguminosa nativa con altas bondades para la ganadería)Existen unas variedades gigantes de ambas especies que dan entre 40 y 50 toneladas de F.V./ha/año. El trébol rojo gigante maneja una buena relación hoja y tallo, tiene un establecimiento constante y un crecimiento erecto.De otro lado, el trébol blanco gigante tiene un establecimiento lento y progresivo, alto nivel de proteína y es muy palatable. Además, es tolerante a las plagas y enfermedades de crecimiento rastrero.Se puede dar en pastoreo o como parte de un silo. Una investigación demostró que el silo con trébol rojo es más apetecible para las reses y mejora la producción de leche, pues las reses aprovechan la energía contenida en él. (Lea: Plantas nativas, más virtudes que molestias para la ganadería)
Veranera (Cratylia argentea) una Leguminosa Arbustiva Para El Trópico
Las leguminosas arbustivas tienen gran potencial para mejorar los sistemas de producción bovina, principalmente en zonas en las que se presentan veranos de más de cuatro meses. La Veranera se caracterizan debido a que presenta mayor producción de biomasa que una herbácea, se desempeñan mejor en condiciones de mal manejo, puede rebrotar después de un corte y en lugares con sequías prolongadas se puede obtener un forraje de buena calidad, además se puede obtener, leña, funciona como cerca viva, barrera rompevientos y en zonas de ladera ayuda a controlar la erosión.
Una de las características más sobresalientes de la veranera es sin duda su alta retención foliar, particularmente de hojas jóvenes, y la capacidad de rebrote durante la época seca. Esta cualidad está asociada al desarrollo de raíces vigorosas de hasta 2 m de longitud que hace la planta tolerante a la sequía aún en condiciones extremas de suelos pobres y ácidos
Esta especie contiene muy pocos componentes anti nutricionales, lo que la vuelve una excelente opción para alimentar a los animales. Presenta una buena palatabilidad para alimentar bovinos, para ovinos es bajo el consumo de veranera inmadura. Vacas en producción alimentadas con esta especie han incrementado su producción de leche diarias entre 1.1 – 2.2 litros.
Tiene un alto valor nutritivo, siendo una de las especies arbustivas mejor adaptada a suelos ácidos e infértiles. Presenta un contenido de proteína cruda entre 18 – 30% y la digestibilidad de 60 – 65%.
La siembra se realiza a una distancia entre plantas de 1 metro y entre surcos en sistemas de corte y acarreo se utilizan por hectárea 6 kg de semilla. Para utilizarla en Sistemas De Pastoreo directo, se siembra una distancia entre plantas y líneas de 2metros y se utilizan por hectárea 3 kg de semilla y si se quiere establecer para producción de semillas se siembran por hectárea 2 kg de semillas a una distancia de 3,5 metros entre plantas y líneas.
Arbusto de Moringa (Moringa oleífera), Como Alimento Para Bovinos
Ante la escasez de pasturas para la alimentación y nutrición de bovinos en épocas críticas de verano, ya sea en explotaciones ganaderas intensivas o extensivas, se presenta en la actualidad una nueva, excelente y económica solución a este problema y es el utilizar el forraje que se puede obtener del arbusto de Moringa.
Debido a su alto contenido nutricional en proteínas, vitaminas y minerales (presenta un contenido de proteínas del 25 %, contiene 6 veces la vitamina C que contiene una naranja y 4 veces la vitamina A de una papaya), el Arbusto de Moringa se ha convertido en un suplemento nutricional para alimentar a los bovinos en época de verano.
Presenta un contenido de proteína en sus tallos y ramas de 9 – 11% y en sus hojas de 23 – 27%. Sus frutas y flores son ricas en Retinol y Ácido Ascórbico, mientras que sus semillas presentan niveles que superan el 30% en aceite y el contenido de proteína en su torta pueden superar el 50%.
Es rica en vitamina de tipo A, B, C y minerales como calcio y potasio.
La cantidad de semillas por kg varía de 4 000 a 4 800 unidades y un solo árbol puede producir de 15 000 a 25 000 semillas por año. Las semillas germinan después de cinco a siete días de sembradas. La semilla tiene un porcentaje del 90% de germinación, no necesita procesos pregerminativos. Su porcentaje de germinación disminuye cuando se almacena más de sesenta días
https://www.youtube.com/watch?v=xfzlAtTLnmQ










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